Épocas de cambios y de recuerdos de antaño
Quizás muchos de ustedes no recuerden el gigante mediático de las cadenas Blockbuster, que era esa gran cadena norteamericana de alquiler de cintas de vídeo, principalmente. Aunque yo, teniendo un establecimiento cerca de la casa de mis padres, jamás pisé uno de ellos. Hace muchos años, en el púber nacimiento de la compañía Netflix, esta se reunió con Blockbuster y fijó su venta en 50 millones de dólares. Blockbuster se burló de esa reunión, y todos sabemos lo que le ocurrió finalmente a Blockbuster.
A su vez, aunque tampoco jamás utilicé MySpace, la compañía Facebook, trató de fusionarse con ellos, también por una oferta de 50 millones de dólares, que también rechazó como hizo Blockbuster con una primigenia Netflix. ¿Alguien recuerda ahora a MySpace? Se los diré, nadie lo recuerda.
El libre mercado, no es únicamente la libre elección por parte del consumidor, sino también por las corporaciones, que se creen monolíticos tótems en su sector, antes de ser completamente fagocitados y eliminados por la competencia.
Los cambios más importantes tecnológicos a nivel mundial, pueden llegar a considerarlos locos o completamente ridículos, aquellos que se consideran que poseen la única razón y verdad absoluta, y la humanidad, les ha mostrado, una y otra vez, que no es así. Tu paso por la vida empresarial, es igual de efímera.
Los reproductores de cintas de vídeo Beta, siendo mucho mejor que el sistema VHS, este último copó el mercado, gracias al buen uso del marketing comercial bien aplicado, haciendo ver que era indispensable disponer de su sistema de reproducción. Cuando apareció Internet, la propia revista Times, si no lo recuerdo mal, dijo que sería algo pasajero por la novedad; en fin, una moda más, según la revista en cuestión.
Persigan siempre sus sueños y jamás desfallezcan en su intento. Las personas que están lo suficientemente locas como para llegar a pensar que pueden cambiar el mundo, son las que lo harán. Ya sea un simple cambio tecnológico, como un gran cambio organizativo y social.
La historia nos ha ilustrado en una infinidad de ocasiones, que los pequeños cambios, son altamente poderosos. Seguramente a día de hoy, a los que defendemos las libertades utópicas, nos denominan o tachen de locos, pero quizás en un futuro próximo, nos den finalmente toda la razón. De mi parte, el camino ya ha sido recorrido. ¿Están dispuestos a intentarlo?
Lo veré próximamente orgulloso en algún nuevo documental, ya sea en Netflix o en la nueva compañía que se ofrezca a ellos, y que ellos rechacen. El mercado y la libertad, es así, señores. Y nunca olvida, tengan esto bien presente.