Los vales descuento de Greenpeace

Hoy ha empezado la campaña del Black Friday en todo el mundo occidental, y Greenpeace; la organización eco fascista de izquierdas, se ha dirigido a la Gran Vía de Madrid para denunciar y organizar una de sus performances, cubriendo de pintura negra; eso si, ecológica, todos los escaparates de los establecimientos de moda tipo; H&M, Mango o Primark, para denunciar el consumismo que se promueve, utilizando el lema; Sin stock. Planeta agotado. 

Según han indicado en un comunicado los eco fascistas: "El consumismo capitalista agota los recursos del planeta y agrava el cambio climático y la pérdida de la biodiversidad, querellando la alta demanda de materias primas, energía y agua que genera el Black Friday en industrias cuyo modelo de negocio se basa en productos desechables. Además,  que por campañas como este Black Friday y sus consecuencias, se destruyen hábitats, como bosques y océanos; el aumento de la cantidad de emisiones CO2 y gases de efecto invernadero, producido por los combustibles fósiles y del transporte de todos esos productos. A esto se añade la generación de residuos, desechos materiales y de las materias primas no utilizadas que terminan en vertederos o incineradoras contaminando el aire, el agua y el suelo."

Recordemos que estos eco fascistas, hace unas semanas atrás, protagonizaron otra de sus performances a mando de su barco Esperanza, entrando en el puerto de Sagunto, anclándose junto a la planta de regasificación de Enagás, para impedir la entrada del buque British Merchant, proveniente de Estados Unidos con una carga de 60.000 toneladas de gas natural licuado, para descargar en dichas instalaciones.

Cabe destacar que los eco fascistas, cuando les interesa; bien que se mueven. Su empresa, Greenpeace Energy, la cooperativa de renovables en Alemania, vende gas natural desde el pasado año 2011, fundándose como ONG en 1999 para abastecer electricidad de energías renovables. El producto que venden, lo denominan proWindGas, siendo su primera intención la venta de gas natural, para ir poco a poco sustituyéndolo por otros gases menos lesivos con el medio ambiente; en concreto, el hidrógeno verde o el biogás. Tienen una cartera de clientes, que superan los 170.000 insensatos, a los que les proporcionan electricidad de energías renovables y a 30.000 almas en pena, que les suministran su producto de gas.

En definitiva, como habréis podido comprobar, a estos eco fascistas, les encanta el capital y enriquecerse como a cualquier hijo de vecino; todo lo demás como he escrito, es pura y dogmática performance, siendo del todo probable, que estén deseando poder utilizar y canjear sus vales descuento de las tiendas H&M, Mango o Primark; tiempo al tiempo, ya que se está acercando la campaña navideña y las primeras rebajas del año nuevo.




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