El Übermensch y el individualismo extremo
La propuesta de Nietzsche sobre el concepto del superhombre (übermensch), se refiere al individuo que es capaz de superarse a sí mismo y a su propia naturaleza; es decir, se trata de aquel ser humano, que rompe con las tradiciones morales, impuestas principalmente por el absurdo cristianismo imperante, a fin de alcanzar la libertad de su plena esencia, y llegar a trascender y ser capaz de crear u establecer su propio sistema de valores individual. Dicho concepto del superhombre o suprahombre, si así lo prefieren, le surgió a Nietzsche, tras la lectura del ensayo titulado; El único y su propiedad, publicado por Max Stirner en el año 1844.
Para Nietzsche, los valores tienen que desaparecer para que aparezcan otros nuevos, que representen el prototipo del hombre ideal y combatir la moral impuesta por las religiones e impulsar una moral que surja desde lo más profundo de los individuos. En su magnífica obra; Así habló Zaratustra, Nietzsche incluye las cinco ideas clave su filosofía nietzscheana: La muerte de Dios, la voluntad de poder, el superhombre, el eterno retorno de lo mismo y la superación del nihilismo.
Si Hegel creyó que podía dar una respuesta positiva a la historia de la humanidad occidental, Nietzsche representa, por el contrario, la negación despiadada, resuelta, del pasado; la repulsa de todas las tradiciones, la invitación a una radical vuelta atrás sin parangón.
Desde aquí vuelvo a invitarlos a acercarse tanto al individualismo egoísta de Stirner, como al célebre filósofo Nietzsche, debido a que sus obras son esenciales a la hora de entender, divulgar o poner en práctica el individualismo extremo. Sin ellos, es poco probable; aunque no imposible, que lleguen a ser seres humanos de provecho, desde un punto de vista lógico y racional.