Cuando un derecho, es en realidad un deber legítimo individual
A raíz de un tweet que he leído esta misma mañana en Twitter; evidentemente, me ha inspirado a realizar esta breve columna, debido a que se utiliza la palabra derecho para defender las libertades y sus postulados. Desde las posiciones en pro de las libertades individuales, se otorgan a los individuos los derechos universales. En mis columnas, utilizo la misma definición de derecho para fundamentarlos, aunque en mi mente se lean como deber legítimo o facultad legítima.
De por sí, la palabra legítima, la podemos definir así: Que está de acuerdo con la razón o con lo que se considera justo o razonable. No hay mejor definición para entender su propósito.
Si analizamos la palabra deber, su definición más exacta sería: Disponer un individuo de una obligación moral con otro individuo. Que en este caso, ese otro individuo, sigue siendo tu propia persona, tal como yo lo veo y analizo.
La palabra facultad, define el conjunto completo del círculo virtuoso de las libertades individuales; es decir: la autoridad única que tiene un individuo para hacer, desarrollar o pensar en ciertas cosas.
La propia palabra derecho, proviene principalmente de aquello que te otorga el Estado, y por tanto, se debería omitir y eliminar de nuestros vocabularios, aunque sea mucho más complicado de explicar o de hacer entender a otros individuos, que utilizar el fácil y útil comodín de la escapatoria rápida del derecho.
Las leyes y sus manuscritos, están escritos y redactados por los Gobiernos y sus adalides. Un simple papel, no te otorga o te puede quitar libertades. Así que humildemente os pido, que optéis por las 2 definiciones que he presentado o que articuléis las vuestras, según las realidades en las que conviváis.