Sindicatos, Patronal y Convenios
El acuerdo Interconfederal para el Empleo y Negociación Colectiva, caducó el pasado año 2020, siendo este convenio vigente para las temporadas 2018 hasta el 2020. Las actuales pretensiones sindicales para negociar las nuevas condiciones, en materia del acuerdo de negociación colectiva, para subir los salarios en los convenios de los 7,3 millones de trabajadores y de los 2.757 convenios registrados, en lo que va del presente año 2021; siguen completamente encallados y sin ningún tipo de rumbo fijo.
CCOO y UGT han decidido que presionarán con fuertes protestas frente la sede de la patronal; la CEOE, para exigir las subidas salariales entre el 2% y el 3%; mientras que la propia CEOE, se opone frontalmente a la subida salarial del 3%, fijada en los convenios que exigen los sindicatos, debido a que este punto porcentual adicional, va ligado a los conceptos de productividad, los resultados empresariales, el absentismo laboral; entre otros factores.
Según fuentes internas de la CEOE, ya han informado, que no es el momento de subir salarios, como tampoco lo es, para subir el salario mínimo interprofesional en el próximo año 2022, ante la crisis de muchas empresas por la pandemia del Covid con la subida de las cotizaciones y del precio de la electricidad, que ha aumentado los costes directos de las empresas. De igual forma, la CEOE, se opuso a la actual subida del salario mínimo interprofesional; fijada en 965€, que se acordó sin estampar la patronal su firma, para los últimos cuatro meses del presente año 2021.
Los convenios son un tipo de contrato, a modo de acuerdo entre partes, que actúan como ley general, abstracta y obligatoria entre los trabajadores y la empresa. En ellos, se fijan las condiciones generales de trabajo, las categorías profesionales, los salarios, licencias y otros relativos a las relaciones laborales. El primer convenio colectivo de la historia de España, fue en la ciudad de Reus, en el año 1843 dentro del sector textil, aunque no disponía de normas laborales, debido a que hasta los primeros compases del siglo XX, no habría una regulación completa y detallada de los convenios laborales.
Sinceramente, la existencia de los convenios en el siglo XXI, es una completa anomalía histórica. En los primeros años de su vida, tuvieron su importancia, debido a que no existían leyes reguladoras concretas de protección al trabajo, a los trabajadores o de las empresas. Podríamos decir que los convenios, eran las bases fundamentales de los contratos de trabajo, que dejaban fuera de actuación a políticas socioeconómicas de contratación libre, entre trabajador y empresario.
Lo único que debería tener validez, son los contratos firmados entre ambas partes. Los convenios, son los grilletes que el colectivo antepone frente las necesidades del individuo libre. Aquel que podría negociar libremente de tú a tú con el empresario, y no tener que aceptar; por el bien común, unas abominables y deleznables condiciones draconianas, en forma de convenio, siendo estos redactos mayoritariamente por colectivistas.
Primero se deberían eliminar a todos los sindicatos; sin ninguna excepción y luego romper todos los convenios colectivistas, y dar lugar al nuevo nacimiento empresarial del siglo XXI, en un mundo completamente libre de parásitos liberticidas.