Patente de corso español
España, ese país no nacionalista y no obsesionado con la implantación de la lengua castellana por doquier; esa lengua de los 600 millones de hablantes, si contamos; eso si, desde fuera de Europa, mirando directamente a los países que forman latinoamerica, renuncia a la patente unitaria europea por el idioma, ya que no está permitido hacerla en el castellano imperial. El egocentrismo lingüístico español, no difiere tanto del criticado modelo catalán.
El gobierno central, argumenta que es necesario defender al idioma español como lengua de primer nivel en el mundo, y esto no deja de ser completamente tragicómico, teniendo en cuenta, los casos lingüísticos que están sucediendo en la actualidad con la lengua catalana en Catalunya.
La patente unitaria europea, entrará previsiblemente en vigor el próximo año 2022, una vez que Austria haya ratificado su adhesión y Alemania, esté a punto de hacerlo. Es un sistema que debe permitir, con una única aplicación, que una patente entre en vigor en todos los estados que se le hayan sumado. Unos estados entre los cuales, evidentemente, no está España, que ha renunciado a ello por una cuestión meramente idiomática y dogmática.
La patente unitaria podrá tramitarse en inglés, francés o alemán, lenguas de los países fundadores de la actual Europa; pero no en el idioma castellano; repito, ese que debe abrirte todas las puertas en el mundo.
La patente unitaria no afecta a la vigente patente europea, aunque la diferencia básica, es que la patente europea actual, es un procedimiento en el que existe una aceptación o denegación. Sin embargo, si la Oficina Europea de Patentes la acepta, después se deberá pedir la validación en cada país y realizar los correspondientes pagos a cada uno de ellos. La patente unitaria europea, su idea principal, es que una vez aceptada quede inmediatamente validada en cada uno de los estados adheridos con un pago único.
España es el país más taciturno de toda Europa. Probablemente, los casos con la extradición de Puigdemont y compañía, aún no le haya enseñado a España, como funciona realmente esta Europa, debido a que prosigue enviando sus textos en la lengua imperial, y aceptando siempre a regañadientes emitirla en inglés o en cualquier otra lengua.
La lengua española tiene el mismo uso que el catalán, una vez se haya cruzado los pirineos. Únicamente una mente libre, lo puede llegar a entender; es así de simple. El nacionalismo español existe, aunque lo vistan del patriotismo cutre de Prada.
Una vez más, este país quedará retratado internacionalmente como los lloricas del sur europeo; aquellos que si les tocan la lengua, se indignan y hacen todo lo posible por ir en contra del estado europeo y sus imposiciones; es decir, lo mismo que hace el Gobierno de la Generalitat y su defensa de la inmersión lingüística catalana.
No deja de ser paradójico, todo el mal que hacen los nacionalismos, mientras se pierden oportunidades de aplicar avances realmente importantes por el uso de unas malditas lenguas regionales, ya sean dentro del propio país como en la Europa moderna.
España sigue y seguirá en su sempiterno empeño, acompañado como siempre de su extremada estupidez colectivista nacional, y seguirá emitiendo patentes de corso en cada comunidad autónoma que ose atacar la lengua castellana; esa que en el resto de Europa, no habla ni Dios.