Morawiecki, la inflación polaca y sus fantasías europeas
El señor Mateusz Morawiecki, siendo el primer ministro de Polonia, dio a conocer el pasado día 20 de diciembre del presente año, que su Gobierno reduciría a cero el tipo de IVA de todos los alimentos básicos a partir del mes de febrero del próximo año, durante al menos seis meses, si la Comisión Europea les autoriza a ello, debido a que están afectados por el aumento de la inflación dentro del país, que ha alcanzado el 7,4% en el pasado mes de noviembre y seguirá creciendo en los meses siguientes del próximo año. Aunque aplicarían un paquete de blindaje, según informó Morawiecki contra la inflación, independientemente de la respuesta de la Comisión Europea.
Polonia es aquel país que está en boca de todos los conservadores españoles, por su férrea defensa de sus fronteras, la estructura tradicional de la familia y sus grandes valores católicos. A pesar de que su país es conjuntamente con Hungría, los auténticos hooligans tocapelotas de toda Europa. El señor Morawiecki, debe saber que su soberanía está supeditada a las decisiones de Europa. Ningún país dentro la U.E, puede realizar lo que le venga en gana. Por ello, sabiendo la respuesta que recibirá, hará ese comentado paquete de blindaje, que estará completamente alejado de su propuesta inicial; evidentemente.
Estos países jamás debieron entrar en la Europa comunitaria, al igual que la futurible Turquía. Son países que están abandonando sus postulados pasados comunistas en pro del nacionalismo más rancio y vulgar. Un país debe ser aconfesional, lo diga o no su Gobierno de turno. Le pediría al señor Morawiecki que promulgue la ley de los 3 Ave María. Veríamos si la fe, tiene el increíble poder de parar la inflación.
Bajar el gravamen al cero impositivo a los alimentos básicos, es una buena medida de cara a aumentar el consumo, aunque lo adecuado en cualquier lugar del mundo, sería eliminar todos y cada uno de los impuestos. No vaya a ser que después los polacos se aficionen a ello y les pidan aplicar más liberalismo, y sus políticas rancias acaben desapareciendo al fin.
Europa está harta de Polonia y de Hungría. Con esta decisión económica, podemos decir sin rubor, que le irá de perlas al Gobierno liderado por Morawiecki para seguir vendiendo su falsa soberanía nacional, constitución y política de bajo nivel entre sus conciudadanos, frente a la Europa enemiga.
Eso si, nunca apartarán su mano a la hora del reparto de las bolsas de 30 monedas de plata. Que serán ultraconservadores, desde luego, pero no unos completos y auténticos gilipollas.