La paradoja de la libertad de expresión
No hará ni 24h, el poeta satírico Fray Josepho, que es el alias del Sr. José o Pepe para los amigos, salió en la nueva cadena televisiva 7NN, en el programa La Alternativa. Muchos pudimos ponerle finalmente rostro a este personaje, más aún ahora, tras su reciente destitución a raíz del redactado de algunos polémicos artículos que escribió para el diario digital; La Libertad Digital sobre la vacunación y del Covid, que fueron previamente censurados.
En dicho programa, evidentemente le permitieron hablar sin tapujos, aunque tampoco dijo nada del otro mundo. Don Fray Josepho, aquél que no le gusta que le tuteen, ha plasmado en su perfil de la red social de Twitter, que disfrutó poder hablar en plena libertad, agradeciendo a la cadena y programa, poder salir en antena y expresarse sin tabúes.
Lo más importante de todo esto, es la paradoja que se da lugar. ¿A qué tipo de paradoja me estoy refiriendo? La paradoja de la autoprotección informativa.
Esta paradoja la podemos encontrar dentro de la libertad de expresión, sea esta o no expresada de manera directa o indirecta. En ella se aplica unas bases, que aunque no sean previamente expresadas, al ser un medio privado y no de financiación pública, esta viene siempre bajo el brazo.
En todas las cadenas de ámbito privado, que su línea editorial, va directamente en contra de los discursos oficiales, ya disponen de su buen bufete de abogados, si alguien quisiese demandar a la misma. Pero entonces, es cuando aparece la paradoja de la cual estoy refiriéndome.
Todas las opiniones vertidas durante cualquier momento por cualquier invitado o entrevistado; los programas no se hacen responsables de las mismas. Por tanto, si hay alguien que quisiera o quisiese realizar una demanda, querella o cualquier otra opción, porque está en contra de las opiniones expresadas por Don Fray Josepho; lo podría realizar sin ningún tipo de problema; siendo más vulnerable un simple individuo, que todo el equipo legal de una cadena privada.
La libertad de expresión no existe en España, debido a que siempre te podrás encontrar con alguien de la generación de cristal o con piel de cebolla, que intentará por todos los medios disponibles censurarte y silenciarte. El buenismo imperante es ensordecedor e incluso aquellos adalides de las libertades y de la libre expresión, siguen y seguirán, siendo partícipes de esta aberración.
Así que le pediría a Don Fray Josepho, aquél que no le gusta que le tuteen, que no se deje maravillar por una falsa verdad, en nombre de la libertad de expresión. Que siga siendo ese poeta satírico que tanto nos gusta, pero que no vaya y se deje manipular a través del fácil engaño televisivo.
Ni en 7NN en el programa, La Alternativa, se puede uno expresar libremente, sin asumir plenamente sus consecuencias. La libertad de expresión, es un oxímoron en esta triste sociedad de moralistas.