La falacia del cheque escolar
Desde hace aproximadamente unos 10 años atrás, hay un discurso imperante sobre la implantación del cheque escolar dentro del entorno liberal. Es un sistema de financiación educativa, que consiste en que el ESTADO entrega a los padres una cantidad de dinero o un bono canjeable por cada uno de los hijos en edad escolar. Dicha cantidad serviría para abonar los gastos del centro educativo, donde aquellos padres eligiesen matricularlo, según su conveniencia particular, durante un periodo determinado por año escolar o semestre.
Hay que reconocer, que estos estatistas no tienen ningún remedio. Sigue siendo un sistema en el cual impera el término; págame; Papá ESTADO, y yo después, llevaré a mis hijos a donde quiera.- es inevitable esbozar una sonrisa, mientras miccionas en el lavabo.
¿Quién regula la enseñanza? El ESTADO. Es tan absurdo llegar a pensar en la implantación de todo esto, que realmente sorprende que tenga defensores.
¿Quién querría recibir la mencionada subvención directa? Cualquier escuela.
Que se pague de forma completa o parcialmente la enseñanza, no evita el material, los libros, excursiones, quedarse a comer y todos los otros gastos escolares. Además, que en las escuelas tanto privadas, concertadas o públicas, tienen diferentes necesidades económicas y académicas.
Si no existiesen los problemas de los cupos por clase, del alumnado y del profesorado, etc; sería una opción realista. Es tan irrisorio y tan intangible, la implantación del cheque escolar, que aquel que lo defiende con uñas y dientes; sinceramente, es más tonto e inútil que la punta de un lápiz.
Cabe recalcar que sería un cheque homogéneo; para todos, ya que sería administrado por el mismo ESTADO, y utilizaría sus baremos sociales, según las políticas del partido político de turno.
Evidentemente, este cheque escolar, no llegaría a cubrir, ni un 50% del costo total. Con el formulado e inoperante sistema, una escuela con sobrecarga de alumnos, aumentaría sus costes logísticos, por tanto, seguiría todo por igual; eso si, pagado vía impuestos.- siendo esto otro absurdo.
Hace falta añadir, que sin recibir el apoyo (tristemente) del ESTADO, no se generarían desde su plena implantación, escuelas doctrinales suficientes para abastecer todas las neurosis de ciertos padres. Debido a que, no todo pasa por la lengua curricular o la recepción de valores católicos; malditos ignorantes.
Estamos inmersos en una generación woke. Este sistema, la única oferta que ofrecería, sería un abanico de escuelas gueto de incultos, LGTBI, feminismo y adoctrinamiento socialista. Y las otras, las más liberales, serían completamente residuales e insignificantes.