El wasap nazi y la utilización de la democracia
Siempre que nuestros hijos superan con excelencia un curso escolar y empieza en septiembre otro nuevo, todos los padres debemos desde que apareció la aplicación wasap, a entrar al nuevo grupo de padres de la clase que haya sido otorgada a tus hijos. Normalmente, si lo pides, la escuela hará lo necesario para que tus hijos, no pierdan el contacto con sus compañeros de clase, más si previamente ha tenido o sufrido en otras escuelas algún tipo de bullying.
En este presente curso en una localidad del Maresme barcelonés, en la escuela El Turó del Drac de Canet de Mar, se ha creado un grupo de wasap de padres paralelo con otras intenciones. Este grupo del que me podría gustar formar parte, debido a que así podría poner cara a todos sus integrantes, han originado este grupo para organizarse contra una familia.
Una familia que llevó su queja al Tribunal Superior de Justicia de Catalunya, la obligatoriedad de aplicar en la escuela un 25% de las clases en lengua castellana en P-5, y que esta finalmente les ha dado la razón.
En este grupo de wasap, se organizan como agentes de las S.S, en búsqueda de información de la familia en cuestión. En la antigua Alemania nazi, esos agentes utilizaban libretas para apuntar y señalar a cualquiera que fuese judío, pero ahora la aplicación, sirve para marcar a españoles.
Que un grupo gremial de pseudomoralistas separatistas, hayan iniciado este mismo grupo, ya demuestra el nivel de bajeza que ha llegado el separatismo radical de las minorías. Esta locura colectiva, por tanto colectivista en su matriz, ha convertido a lo largo de los últimos y convulsos diez años, a mi terruño catalán, en las puertas de entrada al campo de exterminio de Auschwitz.
Los filofascistas separatistas, han perdido toda la razón, no les quepa ninguna duda. Estas persecuciones sistemáticas al no catalán, hace años que superaron todos sus límites. En otras columnas, ya expliqué diferentes anécdotas de lo que ocurre realmente por aquí, en Catalunya. Nunca llegué a imaginar que esto acabaría ocurriendo, siempre tenía en mente, que la ciudadanía catalana utilizaría el seny catalán, y no se dejaría arrastrar por esta turba de desequilibrados.
Esto pone de claro manifiesto, que cualquier idea política colectivista, ya sea a favor del secesionismo o el constitucionalismo; por ejemplo, son cánceres a erradicar. Los constitucionalistas, que han salido en defensa de dicha familia, están empleando los mismos métodos para señalar a los separatistas catalanes, aunque de rebote, enmarquen a toda la sociedad catalana, para su uso y renta electoral, tanto en Catalunya como en España.
Por ser y aparentar, estar situados en el lado bueno y moral de la historia, no les legitima moralmente a nada en absoluto. Los tribunales son los que deben hablar. Son los tribunales, los que deben poder fin a estas persecuciones del diferente, debido a que, si tanto unos como los otros, se dejan manipular por los partidos políticos, anulando su propio ser, no dejarán jamás de ser títeres sin cabeza, de un sistema democrático completamente corrompido.