El año 2010, Reagrupament y el filofascismo imperante
En un lejano año 2010, una escisión política de ERC apareció en Catalunya. Tras las múltiples y continuas políticas autonómicas de escaso recorrido, que aplicaba entonces ERC, hizo aparecer el ala más separatista de la misma. A su vez, ERC con su política escorada a postulados más alejados de la izquierda tradicional y republicana, en pro de ideas de más índole comunista, hizo surgir definitivamente a la nueva plataforma política, conocida entre todos, comúnmente como; Reagrupament Independentista. La nueva marca política, quería ser un bastión transversal político de la mayor cantidad posible de diferentes sensibilidades políticas separatistas.
Cuando llegó a mis oídos la existencia de dicho nuevo proyecto político en Catalunya, inmediatamente me interesé por él. En los instantes previos a su creación, la plataforma creó diferentes grupos de trabajo, en los cuales cada uno podía ofrecer su experiencia y valía. En mi caso, formé parte del grupo de trabajo de el área del entorno laboral. Desde ahí, se quería estructurar las políticas económicas, financieras y sociales de dicho entorno.
En la primera reunión del equipo central en Barcelona, nos reunimos en los despachos superiores de un local de la cadena Nostrum. Mi sorpresa fue ver con quién me estaba reuniendo. No únicamente estaba el dueño de la cadena Nostrum, Quirze Salomó, sino otras 5 personas de gran bagaje político en Catalunya. Siempre me sorprendió que un mindundi como yo, pudiese estar reunido en dicho despacho -con mis escasos 35 años-, junto la crème de la crème separatista. El Sr. Salomó, era de esos que aprovechaba cualquier ocasión para comentar que jamás abriría un local en Madrid, cosa que finalmente, a lo largo de los años así hizo. Aunque poco le sirvió, ya que hace unos años atrás, tuvo que cerrar definitivamente la cadena.
En los primeros compases del grupo y de la entidad, su mayor miedo, es que fuesen señalados como neocons; si neocons. Reagrupament, nació como partido político netamente liberal, para hacer frente a CIU en las elecciones; eso sí, marcando un claro perfil separatista, que entonces CIU no tenía o poseía.
Tengo cientos de anécdotas que podría contar, pero el tiempo ha puesto a cada uno en su respectivo lugar y no son ni necesarias, aunque demostrarían la propia bajeza del movimiento separatista. Seguramente harían caer multitud de caretas, pero somos muchos los que callamos, aunque somos intocables por la misma razón.
Al llegar la hora de la Asamblea fundacional, fui uno de los candidatos a la presidencia de la misma, aunque como fue normal, esta fue asignada al padre fundador, el Sr. Carretero. Eso sí, incluso sin ser plenamente mediático en Catalunya, sí que era conocido en mi localidad de residencia y fui votado por 128 personas. Al realizar las listas electorales, pasé del puesto 28 para acabar finalmente en el puesto 30, debido a que los personalismos de otros, eran mucho más importantes que las decisiones ejecutivas.
A mí, sinceramente me daba completamente igual donde me colocasen. La previsión electoral, siempre daba entre 1-3 escaños como mucho, así que poco había que rascar.
Finalmente, tras las elecciones, no obtuvo ninguna representación en el Parlament de Catalunya. El triunfo fue para Solidaritat Independentista, siendo esta plenamente izquierdista de índole comunista.
Pero vayamos al quid de la cuestión de esta columna. En todas las reuniones, actos y farándulas que asistí, no dejaba de oír las palabras; colono, charnego y otras aún peores, que me hacían hervir completamente la sangre. Más de una vez tuve que mandar callar a otros, debido a que, incluso caminando tranquilamente por la calle, tenían la indecencia de insultar a cualquiera que no hablase en catalán. Era un esperpento. Os recuerdo, que todo esto que relato sucedía en 2010, no ahora en 2021.
El separatismo catalán, ya sea izquierdista, comunista o liberal, tiene incrustado el odio visceral a todo lo que no sea plenamente catalán. Es un cáncer palpable en esta sociedad. Por tanto, es imposible que me vuelva a acercar a estos engendros psicópatas. Son una lacra y una completa vergüenza ajena.
Su intención es manifiesta en una Catalunya libre. Su única función principal es y será, exterminar a todo aquel que no piense como ellos. Ya va siendo hora que la gente lo descubra y se dé finalmente cuenta de todo ello. Esto no va de nosotros contra ellos, ni de ellos contra nosotros. Si Catalunya quiere de verdad ser un estado libre y autónomo, primero se deberá apartar de la mano de estos totalitarios filofascistas, sino estamos completamente perdidos.