Twitter en el país de las maravillas
Como antiguo usuario que fui de la RR. SS de Facebook, puedo asegurar que el mito o leyenda negra de la caverna de Twitter, es totalmente cierta.
Hoy un usuario ha realizado el siguiente tweet: "Los que dicen que los “no vacunados” no deben usar la sanidad pública en caso de enfermar o que deben pagar ese gasto, porque “se lo han buscado”, ¿supongo que opinan lo mismo de quienes fuman, beben, practican deporte de alto riesgo, etc?."
Después otro usuario le ha contestado: "Los que fuman y beben pagan unos impuestos al alcohol y al tabaco en parte por eso, ¿no?, y los que han de ser rescatados por imprudencias suyas han de asumir el coste del rescate, ¿no? Pero ya no es cuestión solo del coste, sino del riesgo de saturación al que someten al sistema."
Mi cabeza ha estallado en mil pedazos, no únicamente por mis postulados políticos, sino por la propia y absurda explicación de todo su argumentario.
He realizado este tweet: "Las mascarillas o geles llevan IVA, por tanto, ya pagan... reputación ad absurdum."
Así lo ha explicado un buen amigo mío en mi TL de Twitter: "Nos guste o no, el sistema tributario español, si tenemos una sanidad "universal" y "gratuita" (entendida como no pago adicional por el servicio médico, porque gratis no es), lo es para todos con independencia de que nos guste como viven su vida o no."
Una argumentación digna que aplaudirle hasta con las orejas. Pero no se ha quedado únicamente ahí y ha añadido: "Además que ese no es el modo de promocionar que la gente se vacune. La gente se "debería" vacunar para protegerse y proteger al que le rodea, no porque le impidan entrar en una tienda o le pasen la factura del hospital por no vacunarse."
Como le he dicho, si esto lo dijese un Presidente de Gobierno, nadie podría llevarle la contraria, ni tan siquiera la oposición política.
Aquí se debería implementar la completa privatización del sistema sanitario y así dejaríamos de leer ciertas estupideces.
Pagaría muy a gusto una sanidad privada al 100%. Pero en mi mundo idílico, no sería con el concepto actual de privatización; sino un sistema de sociedad voluntaria con un proyecto financiado por las mismas aportaciones libres de los ciudadanos.
De esta manera a grandes rasgos puede parecer utópico o de locos, sin embargo, como dijo, Lewis Carrol: "No soy raro, ni extraño, no estoy fuera de lugar, ni loco, simplemente mi realidad es diferente a la tuya".
Así que le diría a esa prodigiosa mente que ha respondido esa barbaridad: "Comienza por el comienzo, y cuando acabes de hablar...Te callas".
Firmado: El Sombrerero Loco