Se Busca niño para Vacunar; recompensa de 100 dólares
Cuando uno planea realizar un viaje a Estados Unidos; lo primero que le pasará por la cabeza, es ir a la ciudad de New York. Una particularidad especifica de la ciudad de New York, respecto a todos los otros territorios dentro del suelo norteamericano, si se viaja allí siendo joven o con tus hijos, es la edad legal para acceder a diferentes lugares; debido a que hay estrictos controles para comprobar concienzudamente la edad e identidad en los diferentes accesos, que uno se pueda llegar a encontrar.
En la ciudad de Nueva York, existen los siguientes límites de edad: mínimo 25 años para alquilar un coche, 21 años para comprar cigarrillos y 21 años para consumir alcohol. Estos controles son tan estrictos; que un joven de unos 20 años, no podría llegar a acceder al interior de una discoteca; por ejemplo.
Hace unas horas me ha llegado una inquietante noticia a mis humildes oídos, que explicaba que en la ciudad de New York han confirmado que los niños entre los 13 y 15 años, que aún no se habían vacunado de la Covid; si se administran ahora la vacuna, recibirán el montante total de 100 dólares como recompensa.
Aquí ya no importa, ni lo más mínimo, las edades mínimas establecidas e integradas en la sociedad norteamericana, y en especial las de la ciudad de New York.
Cualquier Estado, gobierno, ayuntamiento o administración que exista, y así ha sido a lo largo de los tiempos, y en los Estados Unidos de América, tampoco se libran de ello; cuando estos miembros estatales o gubernamentales, se dedican a regalar cosas a cambio de nada, es cuando más tenemos que temer por nuestra vida y la libertad.
No deja de resultar sumamente irónico, que esos 100 dólares de recompensa, hayan sido sustraídos previamente a través del uso de la violencia y el robo, a sus propios padres con el pago de sus impuestos.
Esta vez no escribo sobre la vacuna en sí misma, sino del uso o manipulación descarada de las supuestas necesidades de esos niños, que podrían satisfacer con esos 100 dólares, si no todo lo contrario.
En el antiguo Oeste, ya existían carteles de Se Busca, que tantísimas veces hemos visto reflejados en las películas del género western. En ellos, también se ofrecían suculentas recompensas para la época, para atrapar a los forajidos.
Lo que nunca observamos o llegamos a ver, son esos carteles con las figuras de los mayores forajidos de toda la historia de la humanidad; el Estado y sus lacayos, esos por lo que estaría bien dispuesto a dar caza; mejor vivos que muertos, y poder llegar a cobrar una bien merecida recompensa y llevarlos ante la justicia; por supuesto.