Por los Días sin Iva e impuestos, por siempre jamás
El Gobierno de España quiere evitar que existan los días sin IVA, argumentando que afectan a la moral fiscal del contribuyente, debido a que se basan en una asociación negativa del impuesto en la mente del consumidor; como no, señores.
Como todo lo que hace el ejecutivo socialista, ha tenido que sacar el tema el diputado del PNV, Joseba Andoni Agirretxea, diciendo si tenía pensado hacer algo el Gobierno contra las campañas comerciales que emplean lemas de ofertas sin IVA, ya que según él, hacen un daño imponderable e irreparable en la conciencia fiscal de la ciudadanía al vincularse la ausencia del impuesto a recibir rebajas en el precio.
Lo manifiestan aquellos que disponen de un concierto propio económico constitucional; manda huevos.
Argumentan que este tipo de publicidad induce al consumidor a la compra, de forma engañosa, sugiriendo precios más baratos de los productos, supuestamente como consecuencia de que no deberá pagar el IVA que los grava.
La propia Agencia Tributaria afirma que estas promociones afectan negativamente a la moral fiscal del contribuyente, al representar al IVA como un ente obligatorio para todas las entregas de bienes o prestaciones de servicios.
No únicamente el IVA, es un cáncer ineludible para todos los ciudadanos. Los impuestos o cualquier tasa impositiva son un robo. Si, un robo. No me importa nada su supuesto uso e destinación. Si pudiésemos escoger que cantidad, entidad y pedir cuentas de uso y de forma voluntaria destinar a cualquier partida del sistema, no tendría nada que añadir; pero el robo de manera sistemática, endémica y crónica que padecemos es completamente ilegal, lo diga un papel, una ley o un Estado.
Los días sin IVA, son días con IVA, ya que dichas empresas ya procuran subir su precio de coste y sus márgenes comerciales para no perder nada. Además, no se pueden emitir facturas y garantías sin IVA.
Lo que deberíamos hacer es eliminar todos y cada uno de los impuestos, y reinventar el sistema. Los impuestos son el mal encarnado, lo exprese quien lo que exprese, ya sea la Agencia Tributaria, el PNV o el Estado leviatán.