Los robin hood de la Asociación Nacional de Inspectores de Hacienda Pública Local
Como bien sabéis la Ministra de Hacienda, María Jesús Montero arregló la inconstitucionalidad del impuesto de plusvalías. Los Inspectores de Hacienda Local prevén una gran oleada de recursos contra el nuevo impuesto de plusvalía asignado por dicho ministerio.
La Asociación Nacional de Inspectores de Hacienda Pública (ANIHPL) ha señalado que esta medida perjudica muy seriamente a la seguridad jurídica de los contribuyentes y de la propia administración; con la sentencia del Tribunal Constitucional de 26 de octubre y la regulación legal del impuesto aprobada mediante Real Decreto-Ley.
No es de recibo en un país medianamente normal. Otra cosa es que para mí personalmente es otra aberración más contra nuestras libertades individuales.
Los Inspectores de la Hacienda Local lamentan que los ayuntamientos hayan sido completamente ignorados en la reforma del impuesto sobre el incremento del valor de los terrenos de naturaleza urbana (IIVTNU) para adecuarlo a la sentencia del Tribunal Constitucional.
Teniendo en cuenta la trascendencia del texto en las arcas municipales, cuya merma deberá compensar si o si, el Estado; esto hará disparar aún más el terrible déficit público español a los límites más insospechados, aunque esto ya esté completamente previsto y asumido dentro del gabinete bolchevique del Gobierno de España.
La reforma legal de la plusvalía municipal, nos comunica (ANIHPL) llega, según ellos, cuatro años tarde y que las prisas de María Jesús Montero de última hora han llevado a una regulación por Real Decreto Ley que dará lugar a una oleada de recursos de inconstitucionalidad.
Los Inspectores vaticinan nuevos conflictos que deberán ir resolviendo según vayan llegando a los Tribunales de Justicia con la consecuente inestabilidad que tanto perjuicio causará a los sufridos ciudadanos y a las entidades locales.
Una cosa debemos tener clara de toda esta enorme y altruista preocupación repentina de la Asociación Nacional de Inspectores de Hacienda Pública.
En realidad les importa bien poco nuestra seguridad jurídica y la supervivencia de nuestros bolsillos; debido a que si de pronto han demostrado ese espíritu conciliador tributario impositivo contra los ciudadanos, deberían asumir definitivamente la identidad de los garantes de la libertad del bosque de Sherwood.