LOS 600 de fuera de Catalunya
Ayer saltó la sorpresa en las Gaunas, cuando se dio la noticia que más de 600 enfermer@s de Andalucía han llegado a Catalunya. Estos para defenderse de las acusaciones del separatismo de que han invadido el territorio, comentaron que habían venido para salvar el sistema sanitario. Cabe recordar que no únicamente han venido enfermer@s andaluces a Catalunya, ya que también han venido desde Alicante, Murcia o Extremadura.
Una gran mayoría de esta nueva hornada de enfermer@s, han sido contratados en Barcelona ciudad en los hospitales del Vall d’Hebron y el Hospital del Mar, cubriendo las necesidades en ambos. A su vez, también han sido contratados en otros hospitales de Girona, Lleida, Tortosa o Tarragona.
Se les ofrecen unos contratos de entre seis meses hasta los dos años; estando aún abiertas varias ofertas al respecto a día de hoy. Estos enfermer@s andaluces a los cuales hago referencia, llevan en Catalunya desde el pasado mes de octubre, debido a que el Sistema Andaluz de Salud (SAS), canceló los contratos covid y los dejó fuera del sistema sanitario, siendo aproximadamente unos 2.000.
Desde el Institut Català de la Salut, han certificado que esos 600 que han sido contratados en Catalunya, su perfil ronda los 25 años y disponen de un contrato de 2 años de forma mayoritaria, con posibilidad de elegir turno y destino.
El sistema sanitario español, no únicamente el catalán, es una hucha rota desde hace varias decenas de años. Claramente, es vilipendiado el dinero de los bolsillos de los ciudadanos. La excusa de la pandemia del Covid, ha sido el máximo detonante de la gran mentira de la mejor sanidad del mundo y de las enormes cargas hospitalarias. Además, los ambulatorios (C.A.P) en Catalunya, se han tocado los huevos a dos manos. Que ha habido ingresos y siguen habiendo en camas U.C.I, por supuesto. Que dicha ocupación sobrepasó los límites razonables, no nos quepa la más mínima duda. Pero que nos quieran vender la moto o la piel del oso antes de cazarlo, pues no, no es de ninguna manera aceptable o razonable.
El sistema público sanitario debe desaparecer; así sin más, y en gran medida, se debe dar más alcance y resolución para una rápida implantación del sistema privado, como el único y verdadero sistema disponible.
Lo peor que tiene España, entre sus cientos de problemáticas, es la ingente legión del funcionariado, aquel que pagamos entre todos y cuando les llamas por una urgencia, ya que tu madre no respira; tienen los santos cojones de manifestarte: "Entonces, será que su madre se está muriendo"; y esto, te lo digan con acento andaluz o en catalán, es una maldita vergüenza.
Así que les pido a esos 600 enfermer@s que han venido a salvar al sistema sanitario en Catalunya, que se den media vuelta y dejen que reviente. No queremos ningún tipo de salva patrias sanitarias. En mi caso en particular; os quiero perder por completo de mi vista; para siempre.