La estadística y la estrella de david
Esta será (posiblemente) la última entrada en la que voy a tratar el tema de las vacunas Covid, confirmando una tetralogía en forma de entradas. En cuanto al estudio de datos estadísticos, pongamos un simple ejemplo y así podréis ver, como nos pueden llegar a manipular con medias verdades.
Imaginad un pequeño pueblo, uno de esos tan entrañables de nuestro país con tan solo con unos 100 habitantes, que se conocen todos entre sí, que llamaremos; El Valle del Vacuno de la provincia del Responsable.
Imaginad que de esos 100 habitantes; unos 99 están vacunados y han recibido la pauta completa de la vacuna, y únicamente 1 de los habitantes no ha recibido la vacuna por los motivos que sean.
Entonces sucede que 2 de los habitantes del Valle del Vacuno, se contagian de Covid y acaban en las camas UCI de un hospital. Siendo uno de ellos, aquél que dispone de la pauta completa de vacunación, mientras el otro contagiado, es nuestro único habitante que no se ha vacunado.
Siguiendo siempre la voraz mentira y la lógica del medio propagandístico de turno, cuando se dispongan a dar la noticia del ingreso de 2 habitantes del Valle del Vacuno, nos dirán que en el Valle del Vacuno de la provincia del Responsable, tan solo un 50% de los ingresados en las camas UCI del hospital han recibido la pauta completa de vacunación.
De pronto, en la mente del rebaño colectivo de nuestra sociedad, hace un leve clic un mecanismo en el interior de sus cerebros, y ese pequeño adorable pueblo de las tierras de nuestro país, aunque sea de la provincia del Responsable; se convertirá en ese pueblo donde un 50% de sus habitantes se han vacunado frente al Covid y el otro 50%, han puesto en peligro a la mitad de su población por no recibir la vacuna.
Por tanto, para todos los demás españoles, que hasta ese instante nunca habían oído hablar del mencionado pueblo; iniciarán una campaña de acoso y derribo contra el Valle del Vacuno de la provincia del Responsable, y prepararán sin descanso, intensas manifestaciones en todos los rincones que puedan llegar del territorio español, sin dejar títere con cabeza, como auténticas marchas militares al ritmo de los tambores, para que cambien el nombre del pueblo y de la provincia, por El Valle del Covid de la provincia del Jódete.
Pedirán que encierren a toda su población en sus casas, que no puedan disponer de vida social, que no puedan trabajar y que se coarten sus más básicos y universales derechos fundamentales, y todo por ser unos desagradecidos, egoístas y completos irresponsables con el resto de la sociedad vacunada, marcando a fuego tal estrella de David en sus brazos; como así hicieron en la oscura Alemania del siglo pasado.
Aquella atrocidad que sufrieron hasta la última consecuencia en sus propias carnes, unos pobres e indefensos habitantes del pueblo escogido de Israel, de la mano de otro tipo de estadistas, que enviaban sin palidecer a familias enteras a los crematorios o directamente los dirigían a las cámaras de gas; a una ciudadanía libre, que lo único que querían y deseaban, era poder vivir en libertad.