La cartilla de racionamiento 2021
El actual encarecimiento de los combustibles es un responsable directo de la subida de los precios en su justa medida, no nos engañemos o juguemos al solitario.
La inflación (subyacente, sin alimentos no elaborados ni productos energéticos) que no nos explican desde Moncloa, pero que si existe está en el 1,4 %. Y aún nos queda mucho por sufrir de la mano de este gobierno de paletos socialistas incompetentes.
El IPC se ha disparado hasta el 5,4 % en el pasado mes de octubre por el precio alcista de la luz y nos ha dejado en unos máximos que no se veían en los últimos 29 años de nuestra historia.
Como indican los organismos gubernamentales y otros de carácter más externo, el comportamiento interanual del IPC destaca principalmente por la subida de los precios de la electricidad en mayor medida y, en menor medida, de los precios del gasóleo para calefacción y el gas.
También han influido los aumentos de los precios en la restauración y de los carburantes y lubricantes para vehículos de uso personal. Con datos a octubre sobre septiembre, el IPC encadenó su tercer repunte consecutivo al subir un 1,8 % en octubre, un punto más que en septiembre que contribuyó al encarecimiento de la electricidad, del vestido y el calzado, de las gasolinas y de las frutas, el pan y la carne; todo lo equivalente a nuestro día a día.
Esto es ya es imparable; queridos amigos.
Se puede atisbar unos próximos seis meses de conductas al alza en todos y cada uno de los sectores. Mientras Moncloa y la podredumbre de las fuerzas de la oposición, únicamente traerán dialéctica no académica al asunto.
Por algún rincón de mi casa, aún guardo cartillas de racionamiento de la época de la posguerra civil. Así que les recomendaría que las busquen y se vayan familiarizando con ellas.
El sueño cubano bolivariano de España se va acercando más peligrosamente mientras lee esta humilde entrada. Si tiene la oportunidad; escape de este país, si le dejan.
Aunque esto ya es otro cantar.