La carta a los reyes magos de oriente de la cup
Las condiciones que la CUP pone sobre la mesa al Govern de la Generalitat, según ha podido saber el diario subvencionado catalán ARA; los energúmenos comunistas radicales de Hamelín exigen, por un lado, que no se formalice la candidatura a los Juegos Olímpicos de Invierno, que se suprima el proyecto del BCN World, sumando el proyecto del Hard Rock y que se detenga el proceso de renovación del contrato del Circuit de Catalunya.
Por otro lado, realizar los cambios impositivos al alza para las rentas más altas a partir de los 60.000 euros, aumentando también el impuesto de patrimonio en las grandes fortunas y que se desarrollen todos los tributos previstos en la ley del cambio climático.
Pero las condiciones de estos personajes no acaban aquí, ya que reclaman que el Gobierno de España genere las condiciones para ejecutar un referéndum pactado de autodeterminación de Catalunya dentro de esta legislatura y situar un límite temporal en las negociaciones de la mesa de diálogo, que volvería a ser unilateral como el celebrado entre butifarras y porras el 1-O del pasado año 2017; en el caso de que el Gobierno de España no esté de acuerdo en aceptarlo.
A su vez, piden aumentar el presupuesto de políticas de vivienda hasta los 1.000 millones de euros, municipalizar el agua, que se retiren de las acusaciones contra activistas por parte del Govern y que se anulen las sanciones impuestas en las movilizaciones al amparo de la ley mordaza; sin tan siquiera despeinarse lo más mínimo.
La enorme ruina y miseria que traería aceptar a ciegas estas condiciones a Catalunya, no tendrían parangón; ni perdón electoral posible.
Son únicamente unos aliados que con sus votos en la investidura del Govern de la Generalitat de la mano de ese loco bajito, Pere Aragonès, le dieron la gobernabilidad de la Generalitat. No son más que tristes comparsas que hacen ruido y más ruido, pero con cero aportaciones sensatas; aunque no es nada extraño proviniendo de esta anti-formación política.
Deberíamos recordarles a estos comunistas anticapitalistas que aún queda bastante para la llegada de los Reyes Magos de Oriente y que son en realidad los padres quienes ejercen dichas funciones.
En el fondo son como críos de teta ilusionados con la noche de Reyes tras presenciar la cabalgata de sus majestades.
Si no fuese porque nos va la vida, les dejaría seguir soñando con sus fantasías anticapitalistas y les traería carbón, pero no del dulce; sino del bueno de cualquier minería de España por su mal comportamiento constante de ridículas pataletas.