Carta al admirado Alejandro Fernández
El político catalán del Partido Popular de Catalunya, Alejandro Fernández, hará aproximadamente una hora, ha publicado en su cuenta personal de Twitter, el siguiente tweet: "Acato la sentencia del TSJC, porque el respeto a la Justicia es lo que define a un demócrata, pero debo decir que el planteamiento del Pasaporte Covid en Cataluña me parece una barbaridad." Este hombre dispone de una de las mentes más rápidas e ácidas de la política española. Así se lo he indicado varias veces, debido a que aunque estemos a años luz del pensamiento político, personalmente admiro este tipo de personas, frente a vagos, bandidos, delincuentes y maleantes de baja estofa política. Aquellos que únicamente escuchan los ecos vacíos de su propia voz en los hemiciclos. Si llegase a votar en alguna ocasión, solo lo haría por este hombre y en mi región de la cual, él es diputado.
Como anarquista, antes de todo que soy, ninguna ley está por encima de mí o de mi libertad, mientras esta misma libertad, sea administrada utilizando la razón y la lógica; por supuesto. Hay derechos y obligaciones, es así. Mi derecho a hacer lo que me venga en gana sin perjudicar lógicamente al otro. Esto podría hacer caer como castillo de naipes, mis columnas de la vacunación Covid, pero todas ellas están cimentadas sobre los derechos individuales y la plena convicción de la validez y seguridad de los contratos. Aquí no hablo del falso contrato social, aquel que llegamos como pan debajo el brazo, no; lo digo por los vinculantes a terceros. Si no habéis leído mis manifestadas columnas, os animo a ello y lo entenderéis. Por supuesto que es una ley barbara y que ataca a todas nuestras libertades, como de esta forma lo indican los vastos estudios de vacunación y propagación del Covid, frente a los no vacunados. Sin embargo ahora, lo más interesante, es el tweet.
Respetar o no, una sentencia judicial, no te convierte en más o menos demócrata. Únicamente haces de partícipe del propio sistema legislativo, donde según hayas nacido o vivas, se te discriminará por razón de edad, sexo y todo lo demás. Como adivináis y a través de estas columnas, también lo he expresado, la misma Constitución del 78, en la que se basa como Santa Escritura este país, el individuo, es vilipendiado; incluso por aquellos que la juraron proteger.
Por tanto, mi buen conocido y político que admiro; Alejandro Fernández, le recuerdo a Santo Tomás, que sabiamente dijo: "Cuando una ley está en contradicción con la razón, se le llama ley injusta, no tiene razón de ley y se convierte en violencia" o a Gandhi, que decía que: "Cuando una ley es injusta, lo correcto es desobedecer". Y todo lo que esté fuera de estas sentencias, no dejarán jamás de ser ataques a nuestras libertades, y usted así nos debería poder defendernos de ellas.