¡abajo el funcionariado parasitario! ¡puxa asturies!
En Asturias se ha aprobado una nueva ley que afecta a los parasitarios funcionarios, ya que estos deberán aprobar una evaluación anual del desempeño para seguir en su puesto, según prevé el proyecto de ley de empleo público.
La intención inicial de este texto legislativo, pasaba por la pérdida automática del puesto cuando el funcionario acumulase dos evaluaciones negativas consecutivas. Pero por culpa de los sindicatos, no será así; tristemente.
Se va a negociar con ellos para retocar ese requisito y supeditar luego los criterios de extinción del puesto por desempeño negativo a negociaciones.
Aunque dicha ley, también contempla el traslado forzoso de funcionarios “por razones de servicio por un plazo máximo de un año”, también será modificada por una vía de negociación con los sindicatos y un instructor; principalmente, como la anteriormente citada, referente a la pérdida del puesto de trabajo.
El sindicato mayoritario de CC. OO, comentó que se trataba de una condición “draconiana” y pidieron cambios en la redacción de la nueva ley a la consejería de Administración Pública, que esta, bajándose los pantalones frente a estos corsarios, decidió suprimir la pérdida automática del puesto.
El sindicato USIPA (Unión de Sindicatos Independientes de Asturias), no ve con buenos ojos esta ley, porque deja en el aire, a expensas de este reglamento, las condiciones de la extinción del puesto de trabajo.
Aunque parezca una ley menor, es una de las mejores noticias frente al desdén habitual del funcionariado parasitario español.
Ha llegado el primer nivel de exigencia; por fin, para poder estar y seguir ocupando su puesto y cobrar de los impuestos robados a los ciudadanos.
En Asturias se les está acabando la buena vida que se pegan la mayoría del funcionariado; ya era hora que esto se mueva en España, aunque vengan los sindicatos a joder la marrana; como siempre.
Ahora esta ley se debería de aplicar en todo el país. Esta ley si es igualitaria y dispone de equidad. Se elimina al mediocre y se premia al excelso; aunque lo correcto sería podernos deshacer de toda esta panda de vagos innecesarios.